Problemas con la disponibilidad de aplicaciones en la nube, han pasado, pasan y siempre pasarán con todos los proveedores. Incluso Microsoft tuvo problemas con Hotmail en el 2011 y con BPOS (Business Productivity Online Services) en el 2010.
El problema es que cuando éste tipo de daño afecta a miles de personas en lugar de algunos cientos como cuando la estructura está "en las instalaciones." Y como el correo electrónico sigue siendo una aplicación de misión crítica, la percepción el daño es más grande.
En este momento en el que la computación en la nube está en su infancia, la transparencia de los proveedores de servicios es esencial para construir la credibilidad de la plataforma cuyas ventajas son conocidas por el mercado.
Precisamente por eso, quiero hacer un comentario sobre lo que sucedió el lunes (27 de febrero) con Google:
- Aproximadamente a las 15:00 CET Google se dio cuenta del problema a través de su foro de ayuda.
- Sólo después de cinco horas, reconoció el problema actualizó su "tablero".
- Se estimó que sólo el 0,02% de los usuarios se habían visto afectadas.
- Google dio un plazo de 12 horas para resolver el problema.
- En estos momentos (17:56 CET) el "tablero", informa que "el servicio de correo de Google ya se ha restaurado para algunos usuarios, y esperan una resolución para todos los usuarios en un futuro próximo. Hay que tener en cuenta que este marco de tiempo es un estimativo y está propenso a cambios”.
Las horas que siguieron fueron un festival de preguntas sin respuesta:
- ¿Cuál Gmail se vio afectado? ¿El gratuito o el de pago ("Google Apps for Business")?
- Uno de los sitios web dedicados a cubrir tecnología en Estados Unidos confirmó que los usuarios de la educación se vieron afectados, pero Google no ha comentado acerca de la afirmación.
- La revista “Fortune” ha bromeado sobre la información que Google tendría que utilizar para hacer sus cintas de copia de seguridad (200.000 unidades, 4 km de la cinta serían necesarios).
- En su blog, Ben Treynor, vicepresidente de Ingeniería de Confiabilidad y el ‘Zar’ del sitio ha intentado (y sigue intentado junto con Google) explicar lo inexplicable. Yo no sabía que había un curso para coronarse como Zar o que un Zar rindiera informes a una corporación.
Los usuarios (especialmente los que pagan), tienen derecho a una explicación razonable de quien se llama a sí mismo “El Creador de la Nube”. La buena noticia para ellos es que hay otras ofertas disponibles como las de Microsoft, IBM, Cisco y otras más y que sus prácticas se basan en años de experiencia corporativa y en la atención al usuario. Muy lejos del amateurismo de Google.
Hasta entonces, yo le recomendaría mucha cautela a nuestro amigo Ben. Supongo que él sabe lo que le ocurrió a los últimos Zares de la historia.
¿En serio, Google?
Hasta entonces, yo le recomendaría mucha cautela a nuestro amigo Ben. Supongo que él sabe lo que le ocurrió a los últimos Zares de la historia.
¿En serio, Google?